Entrevista a Atilio Borón: Argentina a la venta al mejor postor

El periodista e investigador Jorge Gestoso entrevista a politólogo y Sociólogo Atilio Borón; paseando por la premisa de: Argentina a la venta al mejor postor. Aquí nuestro entrevistado nos dará un análisis de profundidad desde la visión política y sociológica del presidente Milei y el conjunto de cambios y medidas que tienen sumido al país suramericano en una crisis económica sin precedentes históricos.

Jorge Gestoso: Atilio, ¿cuál es tu reacción ante la idea de que Argentina está en venta al mejor postor?

Atilio Borón: Bueno, la actitud y las políticas que ha seguido el gobierno del presidente Javier Milei han llegado a extremos que eran impensables hasta hace pocos años. Ha habido una apertura absolutamente indiscriminada para la inversión extranjera, permitiendo que se instalen en cualquier parte y región del país, violando una ley muy específica, la 26737, que ponía límites a la capacidad de extranjeros (empresas o capitales individuales) de acumular más del 15% de las tierras rurales a nivel nacional, municipal o provincial. No se prohibía la compra de tierras, pero se establecía un límite en zonas productivas de la pampa húmeda, yacimientos de litio, cobre, hierro, uranio o hidrocarburos en Vaca Muerta. Sin embargo, el gobierno —mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia número 70 de 2023, uno de los primeros refirmados por Milei— derogó esa ley, lo que plantea graves problemas de orden constitucional, jurídico y de equilibrio de poderes entre el Legislativo y el Ejecutivo. Además, en su desesperación, el gobierno adoptó una política inspirada en Estados Unidos: hacer ciudadano argentino a quien compre bonos del país por montos elevados o realice una inversión, otorgándole un pasaporte especial para comprar tierras sin restricciones como cualquier nativo. Esto es una locura, ya que la propiedad extranjera se concentra en zonas muy ricas o de frontera. Para este gobierno todo es mercancía y tiene precio, lo que ha generado una respuesta muy fuerte de universidades, ONGs y centros de defensa del patrimonio nacional.

Jorge Gestoso: El presidente ultraderechista Milei, cuando pone en venta las tierras, pone en juego el tema de la soberanía. De pronto, como jugada similar a la de Cerimedo, saca de la manga el tema de las Malvinas para proyectarse como alguien preocupado por la patria. ¿Es esto de las Malvinas una distracción para que la gente no piense en la venta de todo el país?

Atilio Borón: Sí, Jorge, es así. Evidentemente a Milei y a todo su grupo —asesores, ministros, La Libertad Avanza e incluso el PRO— nunca les ha importado la soberanía argentina. Pero dos factores modificaron el cuadro. Primero, el lienzo con la leyenda «Las Malvinas son argentinas»que tiraron de la tribuna en el partido contra Inglaterra, lo cual generó una repercusión fenomenal y sorprendente en el país. Y prácticamente en simultáneo apareció Donald Trump planteando un conflicto con Inglaterra por la renuencia británica a incrementar su presupuesto militar para la OTAN, dando a entender que Estados Unidos reconsideraría su postura sobre las Malvinas. Esto último infló en los medios afines al gobierno la creencia infundada de que Estados Unidos presionaría al Reino Unido para sentarse a negociar con Argentina, algo que obviamente no ocurrió ni va a ocurrir. Donald Trump es un hombre que dice cualquier cosa y cambia de opinión; en Estados Unidos mis amigos le dicen «taco» por «Trump always chicken out» (el que se arruga en el juego de autos a toda velocidad). Trump amenaza con aranceles del 250% o 500% y luego da marcha atrás. Sin embargo, esto le permitió a Milei desviar la atención de los graves problemas reales: está destruyendo la economía argentina y se han perdido más de 30,000 empresas desde que llegó al poder.

Jorge Gestoso: Algunos sostienen que la minería y una cosecha excepcional están haciendo que la economía vaya muy bien. ¿Cuál es la realidad de los niveles de pobreza?

Atilio Borón: La minería no emplea a casi nadie hoy en día como fuente de trabajo masiva. La economía está muy mal y los niveles de pobreza en Argentina son inéditos, me atrevería a decir que se empinan por encima de los que conocimos en 2001-2002. El gobierno lo desmiente usando estadísticas inaceptables basadas en patrones de consumo del año 2004-2005, cuando existían subsidios a la energía, gas, transporte y una ley de protección a inquilinos que hoy ya no están. Estudios rigurosos que toman en cuenta los nuevos patrones de consumo sin subsidios muestran que aproximadamente el 67% de la población se encuentra bajo la línea de la pobreza o al límite de ella, cifra que fácilmente escala al 70% con los aumentos en transporte y alquileres. Si caminás por Buenos Aires podés ver cafeterías y restaurantes llenos en los barrios acomodados, pero eso oculta a las dos terceras partes de la sociedad que están condenadas bajo este sistema de desigualdad.

Jorge Gestoso: ¿Ese 70% bajo el agua podría ser parte de los votantes que eligieron a Milei en una opción desesperada, como una apuesta de ruleta contra lo que había antes? ¿Están conformes con su voto o sienten que se suicidaron?

Atilio Borón: Una parte importante de quienes lo votaron ya declaró que no lo volverá a hacer ni votará a nadie que represente la continuidad. Milei conserva un núcleo duro de gente leal, más por un fuerte anti peronismo visceral que por otra cosa, pero muchos otros ya han desertado y buscan una alternativa. El gran dilema político actual en Argentina es que todavía no aparece muy clara cuál será esa alternativa, generando una situación de inestabilidad profunda para toda esa gente que hoy está sin empleo o subsistiendo con trabajos ocasionales («changas»).

 

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Jorge Gestoso: Atilio, dentro de los recortes de este gobierno ultraderechista, se le está dando muy duro a la educación.

Atilio Borón: Efectivamente. Milei y su grupo ultraderechista no creen en la educación pública; para ellos es un asunto privado. Tienen un fanatismo ideológico en el que todo lo que se oponga al mercado es malo, por lo que consideran que la intervención del Estado en el mercado educativo es perjudicial. Están asfixiando a las universidades públicas. Hay que recordar que Argentina es un país cuyas universidades públicas han producido tres premios Nobel en ciencias. Llevamos casi tres años de asfixia permanente que ha obligado a cerrar programas, y muchos profesores han debido abandonar la profesión y manejar autos de aplicación para sobrevivir. Además, Milei incumple la ley al negarse a realizar los aportes obligatorios a las universidades. Y como no tenemos un poder judicial mínimamente independiente que exija el cumplimiento de la ley o investigue casos graves —como el envío de toneladas de oro al exterior sin que nadie sepa dónde están ni cuáles son los riesgos—, el gobierno avanza con la complicidad de los principales medios de comunicación que intentan instalar el discurso falso de que «volver al pasado era peor», cuando el pasado de Argentina implicaba la construcción de satélites y centrales nucleares pacíficas.

Jorge Gestoso: Los críticos más duros dicen que Estados Unidos usa a Milei como un «mandadero» para ensuciar la cancha y enlodar a los candidatos progresistas en la región, como lo hizo en Ecuador, en Colombia y recientemente en Brasil de cara a la segunda vuelta del presidente Lula. ¿Cómo encaja este fenómeno y el rol de figuras como Fernando Cerimedo?

Atilio Borón: Milei hace las tareas sucias que otros gobernantes no están dispuestos a hacer. Tiene un odio visceral contra la izquierda, el progresismo y las banderas de igualdad y solidaridad. Ha participado activamente en la campaña presidencial de Brasil y no para de viajar a Estados Unidos —este es su vigésimo viaje desde que asumió la presidencia, algo inédito para un mandatario latinoamericano en menos de tres años— para reunirse con lobbies de la ultraderecha republicana. Su objetivo es fomentar la unidad de los partidos ultraderechistas para contrarrestar a gobiernos como el de Brasil, aprovechando un cambio en la sensibilidad popular y la vulnerabilidad ante la dictadura de los algoritmos, donde la gente tiende a adoptar una conducta individualista bajo la premisa de «salvarse por cuenta propia» en lugar de apelar a la acción colectiva. Milei actúa junto con operadores como Cerimedo para articular esta interferencia selectiva y alinear a América Latina como un apéndice de los Estados Unidos. Finalmente, habrá que ver qué ocurre con las elecciones del próximo año en Argentina para poner fin a esta pesadilla, y también estar atentos a las elecciones de medio término en Estados Unidos en noviembre, donde los indicios apuntan a que Donald Trump podría perder el control del Congreso y convertirse en un «pato rengo» (lame duck). Estaremos cubriendo todo esto desde Washington a través de teleSUR.

 

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