Lula, la disputa hegemónica global y Paraguay. 

Por Carlos Verón De Astrada

Más allá de los pertinentes, a veces enérgicos cuestionamientos hacia las declaraciones que pudieron ser desacertadas desde el punto de vista historiográfico que hiciera el Presidente del Brasil, Lula Da Silva sobre la guerra del 70, sería importante y necesario tratar de develar desde un análisis desapasionado y lo más riguroso posible, los motivos que llevaron al Pdte brasileño a esas declaraciones enunciadas en un establecimiento militar para justificar un incremento en el presupuesto de defensa de su país. Y para eso, es necesario entrar en una lectura geopolítica global. No hay otra.

En ese sentido, como que todo lo que ocurre en el mundo actual está condicionado por la disputa hegemónica en curso y que está causando gran convulsión global, esta declaración estaría enmarcada en esa compleja y difícil problemática. Y lo que creo, debería ser objeto de atención, es que la onda expansiva de esa convulsión nos estaría llegando a nosotros los paraguayos sin que, hasta ahora, nadie se haya pronunciado o tomado nota.

En marzo de este año, el Congreso de Paraguay aprobó el acuerdo SOFA que contempla el ingreso de personal militar en territorio paraguayo con privilegios e inmunidades de amplio margen. Esa inmunidad (o impunidad) permite el desplazamiento de vehículos, buques y aeronaves, además de equipos sin trámites aduaneros. Además, la ausencia de jurisdicción de nuestra administración de justicia ante las posibles eventuales faltas o delitos que puedan cometer miembros de esas tropas las que, si se dieran, serían juzgados por órganos judiciales norteamericanos. Dicho en términos rápidos y fáciles, una total renuncia a nuestra soberanía hacia el Estado norteamericano en nuestro territorio.

Este operativo se produce en el marco de esa disputa hegemónica aludida más arriba, en que en el Cono Sur de América que está ocupado por el Estado latinoamericano que es miembro activo y fundador del bloque BRICS, que corresponde al polo adverso al de EEUU en disputa hegemónica como es Brasil, es más que obvio que el Presidente de ese país, en función de aumentar el presupuesto en defensa de su país, tenga cuidado y esté atento a los movimientos que en su país vecino se están produciendo.

Dicho esto, podemos afirmar que la onda expansiva de la disputa hegemónica, lamentablemente, nos está llegando a nosotros los paraguayos.

Se puede presupuestar que la intención del gobierno norteamericano sea, además de equipar militarmente el territorio paraguayo con pertrechos y tropas, instale una base militar en la llamada tres fronteras en territorio paraguayo. Y hasta se podría esperar, conociendo la línea belicista del Pdte Trump, que se puedan instalar bases de misiles de corto, mediano y largo alcance en territorio paraguayo para hostigar al gigante suramericano con el socorrido pretexto de “defender al Paraguay” ante un eventual peligro de agresión por parte de Brasil.

Brasil es un país potencia en la región , por lo que debe tener un servicio de inteligencia esparcido por el mundo y en especial en toda América. ¿Cómo se cree que quedaría indiferente el gobierno de ese país potencia ante este foco de tensión que se está instalando en el Paraguay para contrarrestar a la contraparte hegemónica de EEUU?

Por otro lado, Brasil está en vísperas de elecciones generales que se celebran en octubre de este año y su competidor es nada menos que un reconocido fascista como es, Flavio Bolsonaro, hijo del nefasto Jair Bolsonaro, quien tiene relaciones muy estrechas con sectores de las Fuerzas Armadas del Brasil.

El solo hecho de que el caricaturesco fantoche como es el ex arquero de futbol, Chilavert, después de ofender al Pdte de Brasil, haga una desembozada propaganda por Bolsonaro, debe resaltar la calaña del candidato que compite con Lula.

La convulsión que padece el planeta como consecuencia de la disputa hegemónica en curso y que pone en riesgo la humanidad entera, es el primer marco referencial a considerar en el presente, para saber lo que pasa en cada rincón del mundo.

Y lo que estamos percibiendo de forma descarnada, es la peligrosa onda expansiva que nos llega y que nos estaría involucrando en una disputa en la que los pueblos y en particular el nuestro, nada tienen que ver. Ahora que se acabó el mundial de futbol, tratemos de prestar a atención a esta situación y sobre todo (sin desconocer la inserción brasileña sojera), cuánto EEUU está avasallando nuestra soberanía, una vez más, en función de sus intereses hegemónicos y a qué peligros nos expone.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.