Ministerio de Educación: un incómodo clavo en uno de los zapatos del presente gobierno (1)

Por Rafael Santos

El Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD), que preside el licenciado Luis Miguel De Camps, presidente del Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD), se ha constituido junto a otras importantes entidades gubernamentales, en un terrible dolor de cabeza para el presente gobierno que encabeza el ciudadano Presidente Luis Abinader.

Siempre lo hemos dicho, a la cimera posición del MINERD debe ir un académico, que además de ser político entienda el difícil y controversial lenguaje de la combativa Asociación Dominicana de Profesores (ADP).

Estos no son tiempos para que al frente de una posición tan delicadas como esta, y sobre todo en un momento tan especial para el partido de gobierno, la misma sea ocupada por quienes poco conocen de las interioridades que se manejan en dicho sector.

Aunque reconocemos en el licenciado Decamps un buen profesional, con un muy buen historial a su paso por el Ministerio de Trabajo, pero en esta posición es muy poco lo que ha podido aportar.

Fíjense ustedes, que no ha iniciado el año escolar 2026-2027, y ya los tambores de guerras auspiciado por la ADP han estado sonando con insistencia, en donde además se ha observado el flaco papel que en las actuales circunstancias ha desempeñado el Departamento de Infraestructura Escolar.

No puede ser posible que a pocos días de comenzar dicho período ya los medios estén inundados de advertencias huelgarias, lo que vislumbra un venidero periodo de innecesarias tensiones, cuyo precio los terminarán pagando las familias pobres que no cuentan con los recursos para suplir una educación privada a sus hijos.

Solo en la región nordeste del país, entiéndase las provincias Duarte, Hermanas Mirabal, María Trinidad Sánchez y Samaná, según lo conversado con el dirigente gremial Robert Frías, hay un promedio de 150 centros educativos que presentan serios inconvenientes para el inicio de venidero año escolar, y todo por culpa de una muy mala previsión, supervisión y ejecución de un ministerio que según observamos no tomó las medidas necesarias tal y como fueron las recomendaciones que en su momentos se hicieron para que no hubieran tropiezos como lo que se observan. Eso se llama negligencia.

Un profesional que además de los elementos mencionados, pueda llevar a través de una planificación estratégica actualizada las soluciones que se esperan y no las constantes confrontaciones que ponen en números rojos dicho ministerio.

Al frente del MINERD debe estar una persona que conecte con el mensaje de que autoridades y sector educativo se entienden sin la necesidad de las provocaciones mediáticas ni mucho menos, sin que exista el más mínimo acento de desconfianza, pues estos son tiempos para sumar, pero sumar más que cantidad, con calidades a funcionarios que no les den dolores de cabeza al Presidente, sino que resuelvan las problemáticas de sus diversos sectores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.