¿Por qué Fuerza del Pueblo lidera el voto independiente?

Por Juan Carlos Espinal.

A lo largo del último siglo, el neo conservadurismo ideológico de las élites politicas y económicas de República Dominicana se entendió a sí mismo como una colonia de ultra mar de Estados Unidos que abarcaba diversas culturas:

La migración árabe en San Pedro de Macoris.

La migración afro antillana de Cocolos en Samaná.

Los migrantes españoles en Bani, a quienes todavía se les conoce como los siembra hielo.

La vasta cultura haitiana, por ejemplo, en todo el territorio nacional.

La población Dominicana contemporánea se ha venido estructurando de una manera parecida:

El núcleo central de los migrantes rurales se mueve en éxodo desde República Dominicana hacia Nueva York y el Este de Estados Unidos como provincia periférica de Santo Domingo y Santiago, con autonomía permanente.

Provincias de ultra mar legalmente integradas a Europa pero densamente pobladas por gente nacida en Madrid procedente de otras culturas.

Durante los años 50s, la migración española pos Franco a Santo Domingo se definió como aliada de Trujillo.

Después, tras la ruptura EU- URSS, se consideraba una población que intentó participar en un juego de equilibrio político de poder con Balaguer, alineándose con los Estados Unidos, durante los años setenta y ochenta, y pasando después a una posición más equidistante en los 90s.

Cuando el crecimiento económico de República Dominicana se disparó entre los años 1996-2000/2004-2012 y la influencia de la Unión Europea en Santo Domingo, declinó, respecto de Estados Unidos, las inversiones se multiplicaron.

Desde los tiempos del presidente Lyndon B. Johnson en 1965 hasta Joe Biden en el 2022 los anteriores gobiernos de Estados Unidos de pos guerra ven a República Dominicana como la colonia de ultra mar que ha sido desde 1916-1924.

Para el Departamento de Estado EU los ciudadanos dominicanos se dividen entre los que tienen visa o los que no y entre los que poseen pasaporte azul o no.

Para que un dominicano alcance la identidad estadounidense debe tener ascendencia, aunque sean ciudadanos de otro país, bien sea por nacimiento o miembros de alguna colectividad de migrantes sujetos a la autoridad del gobierno norteamericano.

Para el gobierno de EU quienes tengan ascendencia haitiana en el país, aunque sean de otro país, son los que comparten la misma sangre, intereses y cultura.

La identidad haitiana se llega a definir a partir del concepto sociocultural de su constitución aún vivan en sociedades occidentales.

El gobierno de EU ve a República Dominicana como una nación caribeña hacia la que todas las colectividades insulares deben orientarse.

Los dominico- haitianos de la diáspora en Santo Domingo han formulado el concepto migratorio de un Haiti cultural como manifestación de su conciencia común.

La identidad cultural haitiana en el Santo Domingo Occidental se vino formulando a partir de los elementos constantes de la cultura dominicana.

Históricamente, esta identidad cultural ha sido compatible también con las cambiantes relaciones con las autoridades centrales del Estado.

El sentido de identidad cultural dominico-haitiano facilita la expansión de las relaciones económicas y al mismo tiempo se refuerza la promoción del rápido crecimiento económico de República Dominicana.

Crecimiento económico que finalmente ha proporcionado el impulso material para una identidad cultural caribeña en Santo Domingo.

Para los trabajadores dominicanos Haití no es un concepto abstracto.

Es una realidad geopolítica y económica que crece rápidamente y está comenzando a convertirse en una realidad política.

Los dominico-haitianos tienen más posibilidades que las demás migraciones occidentales de adaptarse a los negocios en República Dominicana.

Para los dominico-haitianos la confianza y el compromiso dependen de las relaciones personales, leyes u otros documentos legales.

A los hombres de negocios Occidentales les resulta más fácil hacer negocios con Madrid que en Puerto Príncipe donde la inviolabilidad de un acuerdo descansa en la relación de los intereses entre las partes.

La pretensión del gobierno de Luis Abinader de reducir la participación económica activa de Haití en áreas estratégicas locales como la Agricultura, por ejemplo, brinda la oportunidad y el motivo para que los dominicanos en Estados Unidos migren hacia República Dominicana y en COVID-19 se aprovechen de la cultura común y contactos personales e inviertan sus capitales en el país.

En el mundo pos pandémico, la espectacular expansión económica de China y Rusia en América Latina y el Caribe nos proporciona una idea clara del excepcional futuro político de la cuenca del Caribe.

Las inversiones chinas en 5G, fibra optica, satélites, petróleo, minas, alimentos, Ciencia y Tecnología brindan mayores oportunidades de desarrollo económico.

La necesidad de ampliar los protocolos sanitarios con la OMS OPS y ONU para acceder a las vacunas de BIEN Común y contratar médicos epidemiólogos extranjeros condujo, en la primera fase de inmunización, al gobierno de Luis Abinader a utilizar la vacuna SINOVAC para la estabilidad de la economía Dominicana.

Este movimiento geopolítico del gobierno dominicano 2020-2024 dio un giro negativo a la relación China-RD tras la visita del Comando Sur de EU al país.

En realidad, las relaciones diplomáticas de República Dominicana con Estados Unidos pasa por dos fases y podrían entrar en una tercera.

Durante décadas, los gobiernos de EU pretendieron ser el gobierno de toda América Latina y el Caribe.

Esta pretensión, obviamente, suponía entrar en conflicto con los cubanos, los nicaragüenses y los venezolanos.

Más recientemente con los rusos.

A medida que las 5 vacunales cubanas, la vacuna Sputnik V y la SINOVAC de China se hicieron más presentes entre los latinoamericanos y caribeños también se da a entender que surge un hemisferio distinto, no una parte de la Casa Blanca.

Esta última postura, que formalizará el segundo proceso de Independencia política de América Latina y el Caribe de los Estados Unidos está tratando de impedírse.

Las relaciones socio culturales de China, Rusia, Haití, Nicaragua, Venezuela y República Dominicana marchan hacia un estado superior de conciencia política fortaleciendo la cohesión social.

Pero, ¿ Qué importancia estratégica tiene Haití en el contexto político doméstico?

¿Qué implicaciones socioeconómicas y culturales tiene el carácter geopolítico Haiti-RD en el cambio político Electoral en Santo Domingo?

¿ Qué significa que de las últimas 12 elecciones presidenciales en América Latina y el Caribe 11 las haya ganado la oposición?

El inicio de la construcción de un muro en la frontera dominico haitiana, el asesinato del Presidente Moise, el bloqueo por aire, mar y tierra de EU contra Cuba, las sanciones del Departamento de Estado EU contra Venezuela y Nicaragua, la negativa del gobierno del Presidente Abinader de permitir inversiones de China en áreas estratégicas, las sanciones de República Dominicana a Irán, la participación activa de la diplomacia del gobierno del Presidente Abinader en el conflicto geopolítico Rusia-Ucrania y la campaña de descrédito contra Haití desde el gobierno del presidente Abinader en colaboración estrecha con la inteligencia estadounidense tendrá efectos políticos colaterales en República Dominicana.

El voto independiente de clase media tiene una visión del etnocentrismo de la política a partir de la estabilidad democrática, la gobernabilidad política y el desarrollo económico.

El dictador Rafael L.Trujillo Molina 1930-1978 y más adelante Joaquín Balaguer 1966-1978 explotaron el sentimiento nacionalista para mantener apoyos electorales dentro de la franja electoral libero-conservadora integrada por los antiguos reductos de la dictadura militar, el campesinado pos trujillista, los empresarios, un sector de la Iglesia europea en SD y el lobbie de la Casa Blanca en Santo Domingo.

La Embajada de EU en RD monitorea de cerca los acontecimientos de la violencia criminal de los grupos golpistas en Haití a los cuales financia.

Si en Haití se permite la realización de elecciones libres el resultado impactará en República Dominicana.

Elecciones libres, garantías de seguridad y estabilidad democrática en el Caribe Anglosajón y Francófono impulsaría un mercado libre en las Antillas Mayores habilitando el crecimiento económico de los pueblos fronterizos de República Dominicana y Haiti.

La estabilidad democrática en República Dominicana habilitaría un nuevo proceso de gobernabilidad interna que agilizará la integración de mercados solidarios.

El voto independiente de los electores dominicanos está conformado por los estratos sociales más progresistas de República Dominicana con tendencia hacia la construcción de nuevas oportunidades de crecimiento económico, empleo formal y seguridad jurídica.

Esa masa de electores coincide en la necesidad de facilitar la inversión extranjera en áreas estratégicas de Bien Común que induzca a una migración haitiana ordenada, regulada, productiva y soberana.

Los Industriales, las Pymes, las amas de casa, los jóvenes universitarios, los profesionales liberales y América Latina y el Caribe progresista ven en un Haití estable la posibilidad de una relación armoniosa y productiva con República Dominicana.

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