Razones socioeconómicas explican el desenlace político en primera vuelta.
Por Juan Carlos Espinal.
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Los constantes enfrentamientos por la candidatura presidencial empiezan a definir una competencia interna adelantada, con reglas todavía por definir.
En el PRM, desde hace meses una guerra de encuestas involucra a varios funcionarios públicos.
Los cabecillas de la disidencia están liderados por David Collado, Carolina Mejía, Yayo Sanz Lovatón, Wellington Arnaud y Tony Peña.
Figuras relevantes como el Dr. Guido Gómez Mazara y el propio presidente Luis Abinader se han colocado por encima de las individualidades advirtiendo que aún no es tiempo de “luchas intestinas extemporáneas” y que el foco del ejercicio de liderar debe estar en gobernar bien.
Guido Gómez advirtió que esa lucha interna adelantada ha dispersado la fuerza de apoyo del presidente Abinader para gobernar y realizar las reformas.
Gloria Reyes, secretaria de Organización, dice que ese fenómeno de competencia no son más que “diferencias políticas, no personales”, y que son naturales en la lucha por espacios.
Según ella » se necesitan reglas claras» para encauzar la competencia.
El presidente Abinader pidió competir bajo reglas claras y que al final todos se mantengan unidos para 2028. También descartó usar la presidencia del partido para imponer un sucesor.
En realidad, a lo interno de la organización oficialista existen fisuras irreconciliables.
Permitir que varios funcionarios públicos sean precandidatos de forma anticipada impide que el presupuesto nacional sea invertido en los problemas de los dominicanos y deja al presidente Abinader como árbitro de gallera.
El PRM viene de renovar su dirección 2026-2030 con una imagen desgastada cuyo relevo generacional se realizó de forma administrativa.
Las constantes renuncias de dirigentes del PRM coloca al gobierno al borde de la división interna pues el crecimiento exponencial de Leonel Fernández reduce la gobernabilidad a Abinader, y esa falta de legitimidad terminará fracturando al partido.
Por otro lado, los enfrentamientos internos en el PLD por la candidatura presidencial son más profundos y públicos. Se podrían definir como una lucha intestina por el control del partido entre el «danilismo», la renovación de cuadros y el fin de los liderazgos históricos.
Con el agravante de que la organización viene de un retroceso electoral en 2024. Danilo Medina sigue siendo el principal activo del PLD, pero tiene impedimento constitucional para ser candidato. Su influencia cohesiona un sector, pero a la vez complica la renovación porque el partido no termina de armonizar su figura con el presente.
A lo interno del PLD Francisco Javier García cuenta con respaldo mayoritario de dirigentes y sectores del danilismo.
Abel Martínez, candidato presidencial en 2024 con 10.39%, asegura que «trabajará día y noche para ser candidato en 2028».
En medio de la campaña presidencial del 2024, Francisco Javier renunció como jefe de campaña de Abel citando diferencias irreconciliables.
El Comité Político fijó una consulta para el 18 de octubre de 2026 con Francisco Javier, Domínguez Brito y Gonzalo Castillo pulseando.
Pero Abel Martínez y otros 4 precandidatos se niegan a adelantar la escogencia para 2026 y acusan al danilismo de «querer manipular para tratar de imponer a Gonzalo Castillo».
Gonzalo Castillo, impulsado por Danilo Medina volvió a buscar la presidencia, y según Gallup de junio 2026 «lidera a lo interno con 48.3% frente a un 25.3% de Abel». Esa posición política de Gallup no modifica la competencia interna.
Sectores del PLD en Nueva York denuncian que «se han prefabricado aspiraciones con encuestas para justificar candidaturas que no logran movilizar a la militancia».
Abel Martínez propuso un acuerdo político de buena fe entre aspirantes. «Que cada uno desarrolle 8-10 meses de trabajo, se realicen encuestas en común, y se respalde al mejor posicionado». También pide pacto entre opositores para la segunda vuelta.
En medio del debilitamiento acelerado que experimenta el PLD se van dando renuncias constantes desde 2024. Dirigentes como Domingo Contreras alejaron del PLD y otros importantes dirigentes del Comité Político pasan de forma espontánea a la Fuerza del Pueblo.
Que Danilo Medina no pueda ser candidato reduce su influencia porque los electores del voto interno están buscando un sucesor. Tras perder más de 1 millón de votos, obtener el 10.39% en 2024 y reducir su influencia en los ayuntamientos lo razonable es que en estos momentos Danilo Medina busque sobrevivir.
Los primeros síntomas de degradación orgánica comienzan a dividir al PRM y al PLD mientras la Fuerza del Pueblo se fortalece.
Por eso Abel Martínez insiste «en llevar la fiesta en paz entre los opositores y definir reglas desde ahora».
No obstante, para tratar de comprender la realidad política en 2026 mirando al 2028 debemos estudiar los alcances de la Alianza Rescate.
La alianza Rescate fue la coalición opositora formada por el PLD, la Fuerza del Pueblo y el PRD para enfrentar al PRM en las elecciones de 2024.
Los resultados del PRM y aliados:
136 alcaldías de 158. Es decir, 86.06%.
1,747,822 votos para un 49%. Esos votos incluyeron 362,212 de los aliados, para un total de 150 directores municipales.
La alianza Rescate-RD obtuvo 24 alcaldías para un 15.18%. Unos 1,413,293 votos, para un 39.37%. Es decir, alrededor de 75 directores distritales.
El PLD obtuvo 15 alcaldías, 36 directores municipales. Unos 786,785 votos. Para un 22%.
La Fuerza del Pueblo obtuvo 6 alcaldías. 520,352 votos. Es decir, un 14.5%.
El PRD, 1 alcaldía, varios distritos. Unos 106,156 votos para un 2.87%.
El PLD y FP perdieron al menos 9-10 alcaldías por no ir unificados. Ej: En Barahona la suma de FP+PRD+PLD daba 58.27% vs 40.51% del PRM. En Baitoa sumaban 50.80% frente a 49.20% del PRM, por ejemplo.
Fuerza del Pueblo obtuvo 28 diputados. Fue la única fuerza opositora que creció.
El PRD cayó de 3 a 2 diputados.
Abinader ganó en primera vuelta con 57%. Las encuestas daban a Abinader 60% antes de las elecciones.
En aquel momento la alianza no logró frenar al PRM. El PRM ejerció el control del 85% del territorio nacional y 60% de los votos.
Fuerza del Pueblo fue la organización política que lideró el crecimiento dentro de la oposición porque aumentó diputados.
Pero, ¿Puede Leonel Fernández ganar en primera vuelta en 2028?
Eso dependerá del escenario qué al 2027 se presente con la situación de la economía, los vaivenes de la devaluación del peso frente al dólar, el aumento del barril del petróleo y de con quién compita. Hoy las encuestas lo colocan en un nivel competitivo superando la intención de voto del electorado.
Horizon Research : Leonel 40.2% frente a Carolina Mejía 29.9%. Frente a Gonzalo Castillo: 43.56% frente a un 13.9%.
Leonel Fernández 38.6% frente a David Collado 33.8%.
Escenarios donde habría a segunda vuelta.
Según ACD Media: Collado 44.5% frente a Leonel Fernández 41%. Leonel Fernández frente a Francisco Javier García 10.3%. Este balotaje obligaría a segunda vuelta.
Con Gonzalo Castillo de candidato del PLD: David Collado: 40.8%. Collado frente a Leonel Fernández 37%, y frente a Gonzalo 24.9%.
Gallup ubica al PRM con 30.4% de simpatía, a FP con 19.6% y al PLD con 19.5%. Y concluye que «ningún partido tiene hoy el apoyo para irse en primera vuelta en 2028». No obstante, revela que el 62% se siente insatisfecho con la economía.
En mi opinión, existen variables objetivas que definirán las elecciones presidenciales en primera vuelta.
Frente a Carolina Mejía Leonel ganaría con 41.6% vs 35.5%.
Ciertamente si Gonzalo Castillo obtiene 24.9% le quita votos a Leonel. Si Francisco Javier García obtiene 10-13%, también divide el voto. Según Gallup, «El PLD está en 19.5% de simpatía».
23.5% no simpatiza con ningún partido. Quien se lleve ese bloque ganará las elecciones.
Si Fuerza del Pueblo mantiene el ritmo de crecimiento de 10-11% cada 2 años, Leonel llegaría a 52% y con ese porcentaje se gana en primera vuelta.
Al realizar un estudio comparado de todas las encuestas publicadas Leonel está entre 38% y 40.2% del padrón electoral. Para ganar en 1ra vuelta necesita 50%+1.
En primer lugar, puede lograrlo si el PRM se divide o lleva un candidato débil.
En segundo lugar, si el PLD se desploma más y esos votos migran a FP.
En tercer lugar, gana en primera vuelta si capitaliza el 53.6% que dice que el país está peor y el 58.6% que señala el alto costo de la vida.
Si no ocurriese de esa manera, el escenario más probable hoy es segunda vuelta PRM frente a Fuerza del Pueblo. Con ambas organizaciones absorviendo al PLD.
