Interpretación empírica de los medios de comunicación de masas en la sociedad Dominicana pos COVID-19. (1 de 5)

Por Juan Carlos Espinal.

⭕️ Dos años de confinamiento masivo fue lo suficiente como para alterar el ritmo de vida de la sociedad en que vivió la mayoría de los nacidos en la pos Revolución constitucionalista.

⭕️ Según cifras oficiales, en la actualidad, más de 2 millones de dominican@s padece algún tipo de problema de Salud Mental.

⭕En la psiquiatría Dominicana de los años 60s, el «chisme», por ejemplo, no era solo un rumor. Diversos cientistas sociales, narradores, poetas, escritores, filósofos analizaron el fenómeno del chisme como un elemento psicosocial, y de comunicación social popular que dista mucho de cómo realmente funcionamos como grupo.

⭕️ En el criollismo dominicano no existe una «definición oficial de chisme». Lo que escribo sobre el chisme lo comparto como transferencia de interpretaciones de lo que he escuchado en mis diálogos con amigos psiquiatras, prominentes psicólogos sociales dominicanos o estudiosos de la historia que abordan el tema en consultas o coloquios interpersonales, y lo que últimamente he visto en los de medios de comunicación alternativos.

⭕️ Según la Sociedad Dominicana de Psiquiatría,, -, al menos hasta la contemporáneidad de pos-guerra-, el chisme no es sino que:

«la Comunicación interpersonal sobre asuntos personales de terceros, con carga emocional, que circula en redes sociales cercanas y busca validar, regular o desplazar tensiones sociales de grupo».

⭕️ Por otro lado, el chisme cumple una función social. En la sociedad Dominicana en su conjunto, el chisme es una costumbre social.

⭕️ Desde tiempos de Lilis el chisme sirvió al Régimen para crear vínculos sociales, medir lealtades políticas y definir quién de la burguesia es el más influyente, tanto a lo interno de la oligarquía como fuera del establecimiento.

⭕️ Desde la Anexión a España el chisme cumple una función sicológica. Es una forma de descarga de ansiedad colonial, – lo que denominamos envidia, frustración o conflicto. Es lo que no se dice frente al Colectivo.

⭕️ En el fondo de la cuestión, el chisme, como elemento intrínseco de la envidia, busca de forma inútil desvíar la tensión psíquica de uno mismo hacia otros. El chisme político, tiene, por ejemplo, también, una función de control. Regula normas sociales a partir del castigo social sin confrontación directa.

⭕️ En consulta de libros en hospitales públicos como el Padre Billini, o, el Salvador B. Gautier, por ejemplo, la tensión social se expresa como un «trastorno de ansiedad social». A la interpretación de las cosas, uno se da cuenta que al leer a escritores como Juan Bosch, – quien analizó a la incipiente burguesía pos Trujillo, – al parecer de sus expresiones públicas subyace que-, «el chisme es la expresión fehaciente de la aparición de la Depresión».

⭕️ En Composición Social Dominicana, Bosch analiza con asombrosa peculiaridad el aislamiento de los caídos en desgracia en el Régimen trujillista, por rumores, daño a la reputación o imputación para generar vergüenza social y desconsideraciones públicas. Precisamente ese papel de ablandamiento de la sociedad era el rol de los intelectuales trujillistas en Radio Caribe. En sus obras clásicas, Bosch logra analizar profundamente las maneras de reacción de dignidad humana cuando esta se siente atacada. El chisme no es sino que la triangulación de la frustración pasada.

⭕️ Según el eminente siquiatra dominicano Antonio Zaglul, el chisme, «en algunos casos», puede llegar a ser crónico, como mecanismo para manipular, generar caos o sentirse influyente en el vacío». Existen diversas teorías sobre el chisme criollo que como moneda social paga. En comunidades pequeñas, residenciales modernos y lujosos o en barrios marginales, por ejemplo, la información es poder. Trujillo enseño a la mediana burguesía que saber y contar chismes da estatus. Fue por ello que infelices como Johnny Abbes lograron acceso y por lo que años después en el balaguerismo pos Trujillo el que sabía más, valía más. La sociedad Dominicana en su conjunto es el resultado del agrupamiento de las castas. El chisme pues regula la conducta social porque la opinión del grupo pesa más que la ley.

⭕️ Estudiando los distintos análisis de pacientes psiquiátricos, desde el carácter psicoanalítico, el chisme es una proyección de desplazamiento. Lo que no logramos aceptar como realidad lo vemos a partir del otro.

En ello Bosch fue asertivo.

⭕️ Entonces, somos chismosos porque es la forma en que procesamos el conflicto social sin romper la relación directa. Siquiatras contemporáneos como el Dr. Cesar Mella, han dado la alerta sobre la crisis obsesiva de amplios segmentos de la sociedad dominicana. En República Dominicana se ha puesto de moda el acoso, la difamación, la incitacion manifiesta al odio. A tal punto que ya entra en lo legal. Según estudiosos de la Sociología Dominicana, como el inminente catedrático de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, el profesor Jesús De la Rosa(f) , en la dictadura militar trujillista, «el chisme formó parte integral de los delirios persecutorios del Régimen, de la psicosis o trastornos paranoicos del tirano». Desde el punto de vista de la psiquiatría dominicana, el chisme es un mecanismo adaptativo ambivalente.

⭕️ El chisme en los medios de comunicación es un fenómeno corrosivo qué al ser tóxico alimenta la ansiedad evitando resolver los conflictos reales. La clave de evitar a los chismosos está en medir la intención azarosa y la pretensión del daño.

Porque puede ser patológico.

 

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